dissabte, 11 d’octubre de 2008

Bailes


Confieso que me daba una mezcla de miedo, verguenza y pereza pero finalmente ayer empecé el cursillo de bailes de salón... Chá chá chá, vals, pasodoble y tango para empezar... Qué bueno que me atreví. Me lo pasé súper bomba! Además es un curso pensado mayormente para abuelos, con lo cual eramos los más jóvenes. Fue divino. Aunque aún queda mucho camino por recorrer, o mejor dicho, por bailar...

"Por alcanzarte en el adiós
en la arena de los recuerdos danzaría
hasta muy lejos..."

5 comentaris:

Rayu ha dit...

jajaja.. vas a saber bailar tango y yo no...

que verguenza lo mio!!!

Jorge ha dit...

Los bailes de salón son muy divertidos... especialmente el cha-cha-cha y el merengue. Te lo dice alguien que ha estado dos años dale que te pego con los ritmos latinos (es que América Latina me tira mucho), no provocó ningún incendio y medio se podía defender con soltura y caradura. Fuera vergüenza que eso solo ocupa sitio.

-Anna- ha dit...

Ahhhhh se me borró todo lo que había escrito :(

Que lindo que hayas empezado con los bailes. Yo también soy re vergonzosa, hace mil años que quiero empezar danzas árabes pero no doy el primer paso...algún día me animaré.
Con el tango tengo todo un tema, me fascina la música y mi abuelo cuando era chica me enseñaba a bailar, pero ahora le perdí el gusto, mi hermana por otro lado baila hace muchísimo tiempo, hizo algunas presentaciones y demás.

Que te diviertas muchísimo en esta nueva travesía :)

Un abrazo!

Cloe ha dit...

Yo bailaba mucho de pequeña pero ahora ya no, creo que sea cual sea, el baile abre el espíritu.
Me alegra que te animases.

Saludos!

Libélula ha dit...

Hola Cesc,

Yo hice danza por muchos años. La naturaleza no me dio la habilidad para tocar instrumentos pero sí me dio la posibilidad de bailar.

Para mí bailar es hacer el amor con alguien, me colma de energía, rozarse, respirarse, sentir los corazones latir... En fin... Bailar es una pasión que me enceguece.

Espero que lo disfrutes mucho!!!
Besos, Libélula