dijous, 23 d’octubre de 2008

Claudia


Adrián está muy enamorado de Claudia. Por eso cuando se entera que tiene una enfermedad muy grave piensa que hará todo lo que sea necesario para salvarle la vida. Una llamada telefónica lo acerca a la persona que será capaz de conseguir el órgano vital que necesita Claudia para continuar con vida.
Cómo todas las cosas en la vida, ésta también tiene un precio. Pero eso no importa mucho. Adrián tiene dinero. Y no le importa infringir la ley si consigue su propósito. Sólo tiene que quedar en un lugar y a una hora.
El primero en llegar es Adrián. Se le ve nervioso pero contenido. La persona que estaba al otro lado del teléfono llega unos minutos más tarde. Se le ve con pose contundente y seria. Le entrega un paquete en forma de fiambrera. Adrián le entrega un maletín. "Este encuentro nunca ha tenido lugar", comenta el hombre mientras se marcha.
Cuando Adrián llega a casa se sienta en la mesa del comedor. Se toma su tiempo. Agarra la fiambrera y la abre. Se la queda contemplando unos minutos antes de guardarla de nuevo en el congelador.
Segunda parte. El transplante. La mujer que esta esta vez al otro lado del teléfono parece más dispuesta. Enseguida ha visto negocio y no le importan los motivos. Ni tampoco la etica, ni la moral.
Quedan en su consulta. A la diez.
Con una puntualidad de reloj suizo Adrián llega a la consulta de la veterinária. Debajo de un brazo lleva la fiambrera con el órgano que puede y debe salvar la vida de su ser más querido. En el otro brazo su gallina Claudia cacarea nerviosa sin saber que le esta esperando...

10 comentaris:

Lelé ha dit...

Hola Cesc, mucho gusto. Impresionante tu relato del órgano para Claudia. Me gustaría saber cómo terminó la historia. Saludos.

SANDRA ha dit...

y como termino la historia
hola bueno es mi primer vsita al blog desde la distancia te acompaño
muchas gracias
un beso,
que andes de luxxxxxxxxxxx

pati ha dit...

Me encantan estos finales totalmente inesperados

;)

Infringir la ley para salvar la vida de una gallina/amor de tu vida, tiene su punto de romanticismo/dramatismo.

"Este encuentro nunca ha tenido lugar"...

Perfecta :)

Un saludo y un placer leerte, Cesc :)

Cloe ha dit...

Buaaa genial! Me encantó y te felicito.

Saludos!

deadly brunette ha dit...

muy bueno, me encantó cuando leí veteriniaria.. venía toda seria leyendo y ahí se me dibujó una sonrisa involuntaria :P

está muuy bueno..
besos

Ani ha dit...

Qué buena historia de amor, Cesc!! Seguro la gallina habría hecho lo mismo por él, de serle posible. Fresco, limpio, con el equilibrio justo de tensión.Un placer!

Leny ha dit...

lo mejor del mundo es el azul.
todos los recuerdos son azules.
exactamente, azul polvo (un color precioso por cierto).
aunque hay recuerdos de color rojo tambien (estos son los mejores, la verdad de la buena)

:)
un abrazo

VITALIA ha dit...

Jamás me imaginé ese final. Un poco tierno, un poco romántico, hasta me hizo dar escalofríos y tambien reír...muy ocurrente; todo apuntaba a un relato de tráfico de órganos humanos tan escabroso. Muy bueno. Primera vez que paso por aqui y volveré.
saludos

Satine ha dit...

me ha dejado impactada...como terminó???

saludines

-Anna- ha dit...

Jejeje, yo que siempre intento imaginarme los personajes cuando empiezo a leer una historia me llevé una sorpresa al tener que transmutar a claudia-humana por claudia-gallina jejeje. Aún así, una bellísima historia que nos cuenta que el amor y la bondad humana no tienen ninguna clase de frontera.

Un besito Cesc!