dimecres, 31 de desembre de 2008

Radio


La encontré un domingo de finales de enero en el mercado de antigüedades. Destacaba en una mesa al lado de un reloj de pared, unas llaves medio oxidadas, una brújula destartalada, una monedas, y una camara fotográfica de acordeón. El flechazo fue instantáneo. Poco después ya debajo de mi brazo emprendimos el camino a mi casa. La puse en mi rincón favorito del comedor. La miré. La enchufé con mucha delicadeza. Puse el volumen a la mitad. Y la puse en marcha...

dimecres, 24 de desembre de 2008

La teja que no quería ser tejado


Había oído hablar de cómo terminan la gran mayoría de sus compañeras. Después de ser elaboradas artesanalmente a mano en un taller de arcilla, viajan en un viejo camión, de ruedas anchas, hasta el pueblo. Allí son expuestas en el mercado de cada jueves. Eso sí, son expuestas con todos los honores y en lugar preferencial. Pero el resultado es casi siempre el mismo. Pastores, hortelanos, jubilados… compran tejas para reformar sus maltrechos tejados, para el nuevo cortijo, o simplemente para acabar en algún rincón del establo esperando a que alguna de sus compañeras se rompa y poder ocupar así su lugar.
Pero su imaginación y sus ganas de conocer mundo iban mucho más allá. Ella no quería ser cómo las demás. No quería sufrir las inclemencias del frío, la lluvia o la nieve. Su sueño era el de acabar en otro lugar. Un lugar único, acorde a su categoría y su presencia. Imaginaba que podría ocupar el lugar de aquellas lámparas de pared, a medio camino de la escalera de caracol. O ser centro de la una mesa de comedor. Aquel comedor elegantemente decorado con cuadros de pintores famosos y muebles de principios del siglo XX. En el peor de los casos podría ser el extremo de una fuente natural en un jardín interior perfectamente cuidado lleno de acacias, orquídeas y un sinfín de árboles fruteros.
Otra opción sería ganarse la confianza del nieto del artesano. Un niño curioso, observador, juguetón. Y hacer de cueva mágica. Lugar ideal para esconder peonzas, canicas o tirachinas. Incluso garaje para coches en miniatura.

divendres, 19 de desembre de 2008

Manos


Se habían reunido todas. Les daba igual mostrar su imagen a medio camino entre el blanco y el negro. La jornada de trabajo había sido dura cómo cada día. Y en el fondo eso les daba seguridad. Si un día no se manchaban las manos se quedarían sin comer...

diumenge, 14 de desembre de 2008

Besos


Besos. Cálidos, amorosos, imposibles, pequeños, soñados, robados, esperados, desesperados, azules, de chocolate, de miel, de canela, de naranja, perdidos, olvidados, de mañana, de noche. Besos cautelosos, arriesgados, tiernos, de bizcocho, de hoy, de aquí. Besos.

dimecres, 10 de desembre de 2008

Mirinda


-Es la auténtica Mirinda? (Dijo Fanta Naranja)
-Cómo va a ser ella? han pasado tantos años... (añadió Trinaranjus de Limón)
-Pues yo no tengo ninguna duda. No suelo olvidarme de una cara, sobretodo si es bonita (afirmó, sin titubear, Seven Up)
-También hablaban que había desaparecido Tab y apareció en esa tienda perdida del barrio viejo de Moscú! (respondió Sprite)
Todo esto trasncurría mientras Pepsi i Coca-Cola intentaban acaparar la atención de la dulce Kas Naranja...

diumenge, 7 de desembre de 2008

Sombras chinas


-Ahora mismo, sólo somos unas sombras chinas...

Cabo da Roca, Portugal.

dijous, 4 de desembre de 2008

Direcciones


Ves aquel edificio alto que parece un rascacielos? Llega hasta él. Después gira a la izquierda y encontrarás una tienda antigua dónde venden radios. Antiguas por supuesto. Sigue caminando hasta llegar al semáforo. Encontrarás una señora vendiendo cupones. Muy simpática. Enfrente el bar dónde suelo desayunar. Hacen unos cappuccinos insuperables y el camarero es muy majo. Pero tu sigue recto. Andando unos cinco o diez minutos. Pasarás por el mercado y por un taller de coches. Vas bien. Luego una escuela. Pasarás por el lado del patio y si es en la hora del recreo verás a los niños...
-Porque, donde querias ir?

dimarts, 2 de desembre de 2008

Abecedario


Escribiendo la gente se entiende. Suerte tienen de nosotras. Lo mismo da que seamos mayúsculas cómo minúsculas. Mezclándonos ordenadamente damos nombre a todo y a todos. Sentimientos, verbos, acciones, colores, animales o personas. Masculinas, femeninas, singulares o plurales. Mestizaje de letras al servicio de poetas, narradores, niños y niñas. Y con infinitas combinaciones.

Horqueta, Paraguay. Agosto 2008.